miércoles, 21 de enero de 2009

INTRODUCCIÓN

La Biblia griega (LXX) ha puesto el libro de Daniel (Dn.) después de Ezequiel, es decir, entre los libros proféticos. La Biblia Hebrea, en cambio, lo sitúa en la tercera parte del canon, en la sección correspondiente a los Escritos. Esta última ubicación es muy significativa, porque el libro presenta numerosas características que lo distinguen de los demás escritos proféticos. Estas características permite definirlo como una obra perteneciente a la literatura apocalíptica.

El libro de Daniel consta de dos partes bien diferenciadas. La primera (caps. 1 - 6) es de carácter narrativo y tiene como protagonista al joven judío llamado Daniel.

Luego viene la segunda sección (caps. 7 - 12), que contiene las visiones simbólicas propiamente tales. Estas visiones desarrollan y amplían algunas ideas ya esbozadas en la primera parte, pero difieren de los textos narrativos por su contenido y expresión literaria.